Este tema invita a pensar en cómo el ritmo actual de la vida nos aleja de disfrutar el presente. Vivimos corriendo detrás de metas que a veces ni entendemos, y eso nos desconecta de nosotros mismos. Creo que detenernos un poco, sin sentir culpa por “no hacer nada”, es una forma de recuperar el sentido del tiempo. En lo personal, me hizo reflexionar sobre cómo paso mis días y si realmente los vivo o solo los dejo pasar.
EL AROMA DEL TIEMPO
Este libro, analiza cómo en la actualidad vivimos en una época marcada por la prisa, la saturación de actividades y la falta de pausas. El autor explica que el tiempo moderno se ha fragmentado por la obsesión del rendimiento y la productividad, lo que provoca una sensación de vacío y cansancio. Ya no vivimos el tiempo como una experiencia profunda, sino como una sucesión acelerada de momentos sin conexión.
El tema me parece muy actual, porque vivimos casi todo el tiempo conectados. Es impresionante poder hablar con alguien que está lejos, pero al mismo tiempo nos cuesta concentrarnos en lo que tenemos enfrente. La ubicuidad digital puede hacernos sentir presentes en todas partes, pero ausentes en lo importante. Creo que debemos aprender a usar la tecnología sin dejar que controle nuestra atención ni el valor de los momentos reales.
FLUXUS
Fluxus fue un movimiento artístico de los años 60 que rompió con las ideas tradicionales del arte. Sus artistas buscaban que el arte se mezclara con la vida diaria, usando el humor, lo improvisado y lo absurdo. No querían obras para admirar, sino experiencias que hicieran reflexionar al público. Fluxus cuestionó la idea del artista como genio individual y promovió la colaboración y la libertad creativa.
LA VELOCIDAD DE LA MEMORIA
La memoria es estática, guarda lo que somos; la historia es dinámica, interpreta y da sentido; y el olvido aparece cuando la vida se vuelve demasiado rápida. En las sociedades actuales, el exceso de velocidad hace que olvidemos fácilmente. La verdadera edad de una persona se mide por los recuerdos que puede narrar, no solo por los años vividos.
Este tema me pareció muy profundo porque muestra cómo el tiempo y los recuerdos dan sentido a nuestra vida. Vivimos en una época donde todo pasa tan rápido que casi no dejamos huella de lo que hacemos. Creo que recordar no es solo mirar al pasado, sino entender quiénes somos y por qué. Me hizo pensar que el olvido, aunque a veces es necesario, también puede vaciarnos si no detenemos un poco el ritmo.
EL TIEMPO A LOS 20 AÑOS EN EL SIGLO XX
A los 20 años se siente que la vida es eterna, pero también se vive en una espera sin futuro claro. El capitalismo moderno ha cambiado nuestra forma de vivir el tiempo: todo es fugaz, consumible y sin profundidad. Ante la pérdida del futuro, la propuesta es transformar el enojo y la frustración en creatividad y acción colectiva para recuperar el sentido del porvenir.
Este tema me parece muy cercano, porque describe lo que muchos jóvenes sentimos hoy: la sensación de estar esperando algo que no llega. Vivimos rodeados de información y promesas, pero sin un futuro seguro. Sin embargo, me gusta la idea de que el enojo puede volverse algo positivo, una fuerza que nos haga cambiar las cosas. No se trata solo de quejarnos, sino de usar esa energía para construir un futuro que sí tenga sentido.
LA INTERNACIONAL SITUACIONISTA
La Internacional Situacionista fue un movimiento político y artístico surgido en Europa durante los años 50 y 60. Criticaba la sociedad de consumo y la forma en que los medios convierten todo en espectáculo. Defendían la creación de “situaciones” que despertaran la conciencia y rompieran la rutina del día a día. Buscaban transformar la vida cotidiana en una experiencia más auténtica y libre, no dominada por la publicidad ni por el dinero.
Este movimiento me parece muy visionario, porque muchas de las críticas que hacían siguen siendo válidas hoy. Vivimos rodeados de pantallas, publicidad y apariencias, y es fácil perder el sentido de lo que realmente importa. Los situacionistas me hacen pensar en cómo cada persona puede rebelarse un poco contra esa rutina, creando momentos reales, no solo consumiendo lo que otros nos ofrecen.
LA CONQUISTA DE LA UBICUIDAD
La “conquista de la ubicuidad” significa que, gracias a internet y los dispositivos digitales, podemos estar en varios lugares a la vez sin movernos físicamente. Las distancias desaparecen, pero también cambia la forma en que nos comunicamos y percibimos el mundo. Aunque esta conexión global tiene ventajas, también genera una pérdida del aquí y ahora, porque vivimos atentos a pantallas más que al entorno real.
Fluxus me parece interesante porque demuestra que el arte no siempre tiene que ser serio o complicado para tener valor. A veces lo simple, lo cotidiano o incluso lo gracioso puede hacernos pensar más que una gran obra. Este movimiento nos enseña que la creatividad está en todos lados, y que cualquiera puede expresar algo artístico si se atreve a hacerlo diferente.
EL TIEMPO Y LA MODERNIDAD